ColumnistasJuventino Ferreira Rosas

Rescate Global

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HUMANISMO 21

Juventino Ferreira Rosas.

 En recientes pasados meses, tuvimos a diario noticias sobre el colapso financiero que afectó a todos los países en mayor o menor medida, pero en sí  un colapso financiero global.

A partir de los argumentos ventilados con ese fenómeno, que todavía en muchos círculos de decisión no se termina de asimilar, quedan brincando sobre la mesa de redacción y sobre la faz de todo el planeta, algunas interrogantes muy toscas, intragables, demoledoras; como por ejemplo, ¿es posible un colapso global total?

Y la respuesta es simple, llana y allanadora.

SI.

Si es posible un colapso global total.

De ser así, ¿cual sería su mecanismo de arranque y desarrollo?

Para asimilar esa vulnerabilidad ecuménica, compartamos algunos conceptos elementales, a manera de construir una conclusión, entre todos.

Primero, es de todos conocidos que el tercer planeta desde el sol es un gran ecosistema que tiene en el sol su fuente de energía primaria. Un segundo de producción energética del Sol, puede ser equivalente tres veces el consumo anual de estados unidos,  por ejemplo.

También es conocido que la Tierra recibe menos de una millonésima parte de la energía solar, por segundo.

Y lo más importante, la energía que los seres humanos consumimos es resultado del perfecto equilibrio entre la tierra y el sol; suficiente para que los ecosistemas produzcan los alimentos que nos nutren, junto con la provisión de agua limpia. Eso sin el huarachazo humano.

O más sencillo todavía, el sol es nuestra fuente primaria de sustento, cuya energía es transformada por los ecosistemas, a manera de que biológica y humanamente lo podamos aprovechar, en forma de alimentos, agua dulce, frutos, fibras, medicinas, etc.

Siguiendo con nuestra línea de razonamiento lógico de hoy; si el sistema Sol _ Tierra conforman el soporte de la vida, y tanto al sol como a la tierra le quedan millones de años de vida útil, ¿entonces que puede limitar la permanencia de la vida?

La respuesta es de todos conocida; la huella de la humanidad sobre el planeta.

¿Dónde y como se impacta esa huella?

Precisamente en los ecosistemas regionales. Llámese río, cuenca hidrológica, glaciar, valle, montaña, humedal u océano.

Entonces ¿Dónde queda el rollo de un colapso global total?

Es muy sencillo de entender; en la suma de ecosistemas colapsados al grado tal que hagan imposible el sostenimiento de la vida, en gran parte del planeta.

Por ejemplo la suma de un montaña deforestada, con los cerros pelones; mas una meseta árida por efecto del calentamiento en la montaña, mas una llanura inundable junto a la desembocadura del río que por lo anterior alterna días secos con semanas de repentina inundación, nos conduce a un escenario de cambio climático regionalmente inducido; o sea cualquier cuneca hídrica de Veracruz, Tabasco, Campeche  o  Chiapas. Está en los hechos y es evidencia tangible, el colapso global es totalmente factible.

Este argumento es concluyente en dos sentidos muy positivos; primero porque no es necesario un cataclismo al mejor estilo de Nostradamus, ni del mejor párrafo del Apocalipsis de San Juan, para un colapso global total, el mecanismo para tal está activado y se llama uso irracional del planeta y sus recursos naturales.

La suma de ecosistemas agotados puede ser algo muy parecido al colapso global total; o sea casi la extinción de la vida en la Tierra.

En segundo término, esa posibilidad perniciosa es reversible; y aquí radica la gran noticia; si podemos alterar negativamente los ecosistemas, está implícita la posibilidad de que lo hagamos positivamente.

Veamos como se saborea éste ron de caña brava;

¿Podemos construir humedales?

La respuesta es positiva y contundente, Si podemos construir humedales y con ello facilitar la aparición de ecosistemas emergentes, que la biodiversidad se encargará de poblar y dinamizar, como un mecanismo de sustitución de lo que pudiera afectar el cambio climático.

¿Podemos construir manglares, sembrar bosques de mangle?

SI

Si podemos construir manglares; restaurar los que estén dañados y  facilitar la aparición de algunos nuevos.

¿Podemos reforestar los valles y las montañas?

SI podemos.

¿Podemos restaurar al planeta y devolverle sus condiciones cercanas a lo que fue hace 50 años?

Si duda, si podemos.

¿Podemos limpiar razonablemente el suelo, el agua y el aire?

Si podemos.

Entonces frente a un escenario de desastre global, tenemos también un horizonte de infinitas posibilidades positivas, buenas e incluso para ampliar la oferta que la naturaleza ha hecho a la vida con un proceso de millones de años.

Hoy tenemos todas las tecnologías, necesarias y pertinentes, para afrontar y  superar con grandes saldos a favor de la vida, el desafío del agotamiento de los ecosistemas.

Nada nos va destruir globalmente, ni regionalmente, si sumamos voluntades y diseñamos sabiamente las políticas públicas necesarias. Algunos antecedentes los tenemos en las civilizaciones prehispánicas, ahora revaloradas, como muy sabias y avanzadas.

Entonces a manera de conclusión; el riesgo de colapso global existe y está activado como bomba de tiempo. Sin embargo, podemos desactivarlo y revertirlo a favor de la vida.

Podemos ayudar y ampliar los apoyos naturales para sustento de la vida humana y de la biodiversidad.

Lo demás es conciencia de cada quien, dicho con el mayor respeto del mundo.

Si la sociedad hace conciencia, y se decide a programarse para un futuro sustentable,  el gobierno en sus tres órdenes, tendrá que respetarla y actuar en consecuencia.

Esa es la vía.

Ese es el camino.

Nosotros somos los constructores de nuestro destino común, sin colapsos.

Hagamos del futuro, una maravillosa promesa.

Construyamos juntos, el rescate global para la humanidad.

ferreiraconsultor@gmail.com

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1 Comment

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