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El Poder de la Sociedad

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HUMANISMO 21
Juventino Ferreira Rosas

Por razones entendibles, más no siempre justificadas, la sociedad llamada México S.A. o sea nosotros, el pueblo de México, ha estado viviendo y soportando una serie de eventos que por ingratos y execrables, nos han ayudado a perfeccionar nuestra apreciación del futuro y sobre todo, nos han permitido revalorar la vida propia y la de nuestras familias, lo cual nos es poco, ni ha sido gratis. Y lo mejor, nos ha permitido conjuntar una visión de lo que como  sociedad, descartamos para el futuro; lo que no queremos, lo que si deseamos y lo que descartamos.

La crisis se nos presentó como a toda la humanidad en estos lustros recientes,  con varios rostros y no poco luto.

Pero también se han gestado cambios que ya adquirieron carta de naturalidad, como es la conciencia de que la vida es nuestro mayor tesoro y que toda la tecnología debe servir a la vida y no al revés. La ciencia y la tecnología como verdaderos arsenales para construir, no para destruir.

Y precisamente gracias al Internet y a las redes sociales, hoy podemos consultar en al WEB, cualquier tópico e investigar  sobre cualquier tema, científico, cultural, artístico o tecnológico.

Lo más trascendente de la red global, tiene que ver con la facilidad para “subir” información de textos, voz, imágenes e incluso videos a la WEB.

Ya no hay secretos seguros, ni los del departamento de estado de estados unidos, se libran de la red de los  masters en cibernética, ni de los chismosos de cualquier parte del mundo.

Entonces, como todo en la vida, esto tiene su lado positivo y también puede servir a otros propósitos “non gratos”.

En esa tesitura gracias a la red de redes, conocemos que con base en la realidad cotidiana, es una ingenuidad pensar que todo el poder real está en manos de los gobiernos. Sean del modelo republicano, monarquías o dictaduras, los gobiernos de las distintas naciones, enfrentan una nueva realidad; la divulgación de la información sobre los diferentes grupos y actividades marginales, que se mueven por todo el mundo, como un universo paralelo al estatutariamente establecido.

Dos mundos y una humanidad, ambos reales y tangibles.

Ahora bien, a doscientos años de haberse establecido la democracia como esquema fundamental del sistema de gobierno, algunas naciones como la nuestra, aún no terminan de madurar sus prácticas e instrumentos democráticos.  

Esas mismas constituciones bicentenarias <nuestra acta constitutiva y ley suprema data de 1821>, establecieron que lo soberanía radica en el pueblo, a contracorriente de lo que se practicaba siglos y décadas atrás, cuando el poder era ejercido por personas físicas; los soberanos,  apoyadas por la buena voluntad y telaraña de intereses de la nobleza.

En nuestros días, las democracias y todas las sociedades del mundo han recibido  una transfusión de suero vitaminado, con la aparición del Internet, de las redes sociales y de las publicaciones electrónicas.

Cada cual cubriendo necesidades específicas, que en su conjunto se complementan y arman un monstruo global. Imbatible, inexpugnable, a prueba de tiranos.

Así por ejemplo gracias a Factbook se conocen en tiempo real, casi todos los eventos que afectan a nuestra sociedad desde inundaciones, explosiones, bloqueos de calles y avenidas, y hasta los desafortunados eventos de violencia en la vía pública.

Ahora bien, ¿que puede entonces concluirse constructivamente desde esta inicial revisión del panorama social?

Para completar el display, debemos agregar otro ingrediente, los gustos, modas, usos y costumbres de la sociedad, que desde siempre han impuesto una forma de poder fáctico, aunque no siempre bien entendido y mucho menos valorado.

En suma, si consideramos en su conjunto los conceptos comentados, podemos sintetizar que las prácticas culturales aunadas a las necesidades de cambio social y con el soporte de las nuevas tecnologías de uso masivo, estamos ante el nacimiento de una revolución  social pacífica; el pleno ejercicio de la soberanía popular.

El poder de las decisiones colectivas.

La facilidad para mover millones de votos en unas cuantas horas.

Veamos en el display del futuro una sociedad que toma en sus manos, su propio destino. Ése es un posible camino para profesionalizar a la clase política y para transparentar el uso, evitando el abuso, de los recursos  públicos, los que nos pertenecen a todos,  los de México S. A.

Respetable lector, estas humildes ideas, aspiran a que tengamos algo más que un futuro común, promueve que construyamos  una sociedad, en el seno de la cual, el desarrollo humano integral sea una feliz realidad, bondadosa, justa y segura, para todos.

ferreiraconsultor@gmail.com

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