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La agresión a Yunes Márquez

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Prospectiva

Por JAIME RÍOS OTERO

Mala estrategia del jovencito senador del Partido Acción Nacional, Fernando Yunes Márquez, al llevar ante el Senado y la Procuraduría General de la República la supuesta o real agresión que sufrió en Córdoba por parte de presuntos militantes del Partido Revolucionario Institucional.

Simplemente le están volteando el asunto y quedará como intolerante, insensible y de escaso tacto político. Mientras el Senado desestima hacer un exhorto al Gobierno de Veracruz y a la Procuraduría General de Justicia para que inicien una investigación por la posible comisión del delito de privación ilegal de la libertad, lo más seguro es que la Procuraduría General de la República no encuentre elementos para consignar un asunto cuya magnitud es a todas luces político.

Aun en el supuesto de que efectivamente la embestida haya sido armada, tal como cree el legislador, el matiz que se le dio fue de un carácter político, como una protesta de mujeres inconformes con un servidor público, que debe su cargo al voto popular y por lo tanto debe estar, idealmente, al servicio de los ciudadanos.

El tema ha sido orientado de tal manera que, inclusive la mujer que acompañaba al senador, su correligionaria del PAN, la diputada Leticia López Landero, fue recibida por el gobernador, con quien se ve que departió en gran amenidad, y deslindó al gobierno del Estado de cualquier responsabilidad en el desaguisado que le tocó enfrentar en Córdoba, cuando acompañaba al senador. Las provocaciones son de las estrategias más eficaces para hacer perder el piso a los rivales, sobre todo si estos son fácilmente desquiciables.

En los tempranos años de la reporteada, escuché con el deleite del que aprende, de boca de sus propios autores, la táctica preparada por miembros de la Cámara de Comercio de Xalapa para desestabilizar la elección de un desagradable candidato a la presidencia del organismo. Sabiendo el carácter inestable o rijoso del aspirante, sus enemigos acordaron que en plena faena uno de ellos iba a acercarse a plantearle bronca y le iba a sorrajar una sonora cachetada, ante lo cual se iba a armar la tremolina y la elección tendría que ser suspendida, el candidato sería cuestionado por actuar con violencia y las fuerzas internas tendrían que recomponerse para que entrara un postulante que garantizara la conciliación.

Volviendo al asunto del señor Yunes, que el Senado no considerara importante cobijar la queja de uno de sus miembros, es la muestra de que el presunto afectado dimensionó erróneamente el asunto, que quedará sólo como un desahogo producto de la novatez.

Temas misceláneos

*** Ahí está el ejemplo. Lo he dicho antes. Mientras el pueblo no se decida a autoprotegerse de los ataques de los delincuentes, las policías serán incompetentes para acabar con el fenómeno de la criminalidad. Según la revista Proceso, en Ayutla de los Libres, estado de Guerrero, hace una semana habitantes y elementos de la Policía Comunitaria tomaron la decisión de expulsar por su propia cuenta a las bandas del crimen organizado que tienen asolada la región.

La población llegó al límite ante la ola de asesinatos, extorsiones y secuestros, lo que ha detonado movimientos sociales, principalmente en la región de la montaña, donde pobladores armados buscan enfrentarse y abatir a las bandas de la delincuencia organizada,  a las que señalan de tener nexos con las autoridades locales. Pero no sólo ocurre en ese poblado.

Dice Proceso que el año pasado, habitantes de los municipios de Huamuxtitlán, Xochihuehuetlán, Cualac y Olinalá decidieron armarse para expulsar a los delincuentes que operaban impunemente en esa zona de la región de la Montaña. Los de Ayutla ya tuvieron su primer triunfo el pasado sábado 5, cuando lograron liberar a Eusebio Alberto Alvarado García, comisario del poblado de Rancho Nuevo, municipio de Tecoanapa, que había sido secuestrado.

Cerca de 400 pobladores de tres municipios, Tecoanapa, Ayutla de los Libres y Florencio Villarreal, con el apoyo de integrantes de la Policía Comunitaria, se movilizaron para rescatar al comisario, montaron retenes sobre la carretera federal que une estos municipios de la región de la Costa Chica, y consiguieron que Alvarado García fuera liberado y los secuestradores huyeran del lugar.

Al gobernador Ángel Aguirre no le quedó de otra que justificar la acción de los pobladores de Ayutla, al señalar que las acciones de autodefensa armada “se dan a la luz de la desesperación de la ciudadanía ante el crimen organizado y la ausencia de respuesta de las autoridades”.

columnaprospectiva@gmail.com

 

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