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Centenario luctuoso de Francisco I Madero

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México, DF. (Redacción).- Al conmemorar el primer centenario de la Decena Trágica, tras la cual perdieron la vida Francisco I. Madero y José María Pino Suárez, y derivó en los asesinatos de Serapio Rendón, Gustavo A. Madero, Adolfo C. Gurrión y Belisario Domínguez, las fuerzas políticas representadas en la Cámara de Diputados plantearon criterios diferentes sobre el significado de la democracia actual y coincidieron en la necesidad de enfrentar los efectos del poder supraconstitucional.

La mesa directiva del órgano legislativo, a cargo de Francisco Arroyo Vieyra, convocó al pleno de diputados; sin embargo, sólo llegaron 280 de los 500 que lo integran. Con ese escaso quórum inició la ceremonia. La Orquesta Sinfónica Juvenil Eduardo Mata, de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), entonó el Himno Nacional.

Arroyo Vieyra visualizó en esa historia una “ventana extraña” donde se observan pasajes de todo tipo: escenas gloriosas y las miserias morales de los peores personajes.

“Hoy la libertad es la suficiencia de necesidad, y la renta que el Estado mexicano pueda construir a partir de un comercio más digno y de una productividad más democrática no puede ir a abonar la abundante panza de los odiados monopolios… la historia es pues una ventana extraña, en donde la normalidad democrática hace que un partido regrese al poder, pero que éste entienda que la política no es la misma. Que tenemos que ver hacia adelante mirando la ventana extraña para no repetir los errores del pasado y para construir un régimen que nos haga dignos a todos, que nos haga libres, por tanto, suficientes de necesidad.”

Así devino una serie de posicionamientos de todos los partidos. Lucila Garfias, coordinadora de Nueva Alianza, organización de la presidenta vitalicia del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), Elba Esther Gordillo, emprendió su discurso paradójicamente contra el exceso del poder y el autoritarismo, en momentos en que el magisterio no recibe el mismo trato de privilegio desde el poder:

“Si no asumimos de manera plena la democracia y la libertad, y actuamos en consecuencia, podemos ser cómplices del ejercicio excesivo del poder. Por eso es necesario mirar al entorno social y asumir las responsabilidades que hoy la nación nos demanda. Con este llamado hacemos un exhorto para terminar con los sistemas políticos de decisiones verticales, que cunden a nivel nacional; aquellos que no rinden ningún tipo de cuentas y que se caracterizan porque no dan cabida al reclamo social.”

Ricardo Cantú, del Partido del Trabajo, llamó a poner por encima del interés particular o de grupo, el de la nación.

Para Alfonso Durazo, de Movimiento Ciudadano, la “lealtad en esta Cámara se la debemos a la gente cuyo voto nos trajo aquí, y no a figuras políticas que pretenden convertir la complicidad en mal sinónimo de lealtad política. Nada hermana a la lealtad política con la sumisión y mucho menos con la complicidad”.

Tomás Brito, del PRD, criticó con una analogía histórica a Madero y a los dos presidentes del régimen panista. “En los dos casos, tanto Madero en 1910, como Fox y Calderón en 2006 y 2012, pecaron de ingenuos y hoy tenemos de regreso al viejo régimen priísta, que tanto daño ha hecho al pueblo de México. Sí, los priístas y panistas me van a refutar que tanto con el priísmo y el panismo hubo avances y cierta modernización del país. Que no se les olvide que en ese entonces también hubo avances, y en septiembre de 1910 Porfirio Díaz estaba de fiesta y recibiendo honores de los mexicanos favorecidos por su política económica y de mandatarios extranjeros que le rendían pleitesía. Y tres meses después, en noviembre de ese mismo año, estalló la revolución armada del siglo XX.”

El coordinador del PAN, Luis Alberto Villareal, respondió con un mensaje matizado con una retórica vieja. “Nosotros seguiremos apostando por la libertad y por el fortalecimiento de la democracia, igual que lo hizo Madero hace más de 100 años. Por eso seremos quienes a la primera señal de regresión, levantaremos la voz desde esta tribuna”.

No hay revolución política sin revolución educativa, señala Chuayffet; el atraso en enseñanza, de magnitud enorme, resalta

Al participar en la ceremonia cívica por el centenario luctuoso de Francisco I Madero, el secretario de Educación, Emilio Chuayffet, dijo ayer que el presidente Enrique Peña Nieto, igual que el apóstol de la democracia, quiere un México en paz, incluyente, próspero y con responsabilidad global, pero transformado por el único proceso de cambio social contundente: el de la enseñanza de calidad para todos.

El funcionario fue el orador oficial de la ceremonia, encabezada por el jefe del Ejecutivo y que reunió a familiares de Madero, miembros del gabinete y los presidentes de la Cámara de Diputados, Francisco Arroyo Vieyra, y del Senado, Ernesto Cordero Arroyo.

En la explanada Francisco I Madero de la residencia oficial de Los Pinos, Chuayffet Chemor señaló que el homenaje que la República le brinda al presidente asesinado en las inmediaciones de Lecumberri “es útil para escuchar el silencio del pasado y para no renunciar a un impulso adquirido a base de experiencias”.

Agregó que no hay revolución política sin revolución educativa, y ambas fueron hechas por Madero. Creó las primeras escuelas rurales de México, comedores escolares que alimentaban dos veces al día a 5 mil 800 niños, estableció dos escuelas de agricultura en el norte del país, reglamentó los planteles nocturnos, generó casas para estudiantes, hizo posible la ampliación de la educación superior y el apoyo a la cultura y a la educación indígena.

A nombre de los familiares de Madero, habló Enrique Madero Bracho, quien agradeció el homenaje a su tío y agregó que aún queda mucho por hacer de lo que el caudillo quiso lograr.

Tenemos aún cinco ejes fundamentales que son los mismos de hace 100 años: la inequidad social derivada de la pésima distribución del ingreso y de los altísimos índices de pobreza; la inseguridad social, el pésimo estado de la educación básica, la salud y la insuficiente calidad de la vivienda.

El secretario de Educación, Emilio Chuayffet, aseguró que el presidente Enrique Peña Nieto quiere un México incluyente y en paz, que se logrará con educación para todos.   “Quiere, como Madero, un México en paz, incluyente, próspero y con responsabilidad global, transformado por el único proceso de cambio social contundente, el de la educación de calidad para todos”, dijo durante la conmemoración del aniversario luctuoso de Francisco I. Madero.   Ante el Presidente, el secretario aseguró que las transformaciones en la política pasan necesariamente por las revoluciones educativas.   “No hay revolución política sin revolución educativa. Y ambas fueron hechas por Madero. Creó las primeras escuelas rurales de México, comedores escolares que alimentaban dos veces al día a 5 mil 800 infantes, estableció dos escuelas de agricultura en el norte del país”, recordó.   También señaló que “reglamentó los planteles nocturnos, generó casas para estudiantes, hizo posible la ampliación de la educación superior y el apoyo a la cultura, a la educación indígena y la reforma de los planes de estudio de la Escuela Nacional Preparatoria”.   A 100 años del asesinato del revolucionario, durante la ceremonia el titular de la SEP hizo un recuento de los hechos y destacó las características que lo distinguieron.   Remarcó que una de las necesidades más apremiantes del país es tener bases sólidas en la educación, para que sea ésta “la que nos ayude a salir adelante”.

“Madero luchó por emanciparnos del poder y luego, dramáticamente, tuvo que ejercerlo. Y al hacerlo no renunció a sus convicciones, prefirió, como él mismo dijo, hundirse con la ley, antes que salvarse sin ella”, explicó.   En tanto, uno de los familiares de Madero dirigió un mensaje a los presentes, en el que aseguró que todavía se intentan cumplir los propósitos y las enseñanzas del revolucionario, que buscó, sobre todo, la superación del país.   Después de la ceremonia en la que participaron el presidente de la República y su gabinete, se efectuó una guardia de honor en la explanada de de la residencia oficial de Los Pinos.   Como invitados especiales estuvieron el presidente nacional del Acción Nacional, Gustavo Madero, y el senador panista Ernesto Cordero.

El atraso que tenemos es de una magnitud enorme, dice Madero Bracho

Enrique Madero Bracho, familiar de Francisco I. Madero, pidió reconocer que a pesar del esfuerzo que se ha hecho durante 81 años de gobiernos institucionales, el atraso que tiene nuestro país es de una magnitud enorme.

 A su juicio, la solución a retos en materia educativa, de seguridad, bienestar social, vivienda y mejora económica pasan por efectuar una mejora sistémica del país, así como evitar confrontaciones innecesarias entre los mexicanos para concentrarnos y unirnos en lo esencial.

 Encabezada por el presidente Enrique Peña Nieto, la ceremonia conmemorativa por el centenario del asesinato del llamado Apóstol de la Democracia, se realizó en la explanada Francisco I. Madero de la residencia oficial de Los Pinos.

 Reunidos los representantes de los tres poderes de la Unión, jefe del gobierno capitalino, líderes del PRI y del PAN, gabinete legal, familiares de Madero y estudiantes de secundarias técnicas, se honró la memoria de quien su propio abuelo, Evaristo, calificó como “un idealista sin programa, un revolucionario sin método, un profeta sin credenciales” cuya remembranza corrió a cargo del secretario de Educación Pública, Emilio Chuayffet.

 Madero Bracho dijo a Peña Nieto que (en comparación) con la situación que existía hace 100 años, cuando “las circunstancias provocaron el golpe de Estado más artero que ha habido en la historia de México, no podemos menos que reconocer que aún queda mucho por hacer de lo que el presidente Madero quiso lograr al haber primero promulgado la sucesión presidencial en 1910, que significó un parteaguas enorme en la política de México”.

Tras señalar que en aquella ocasión por vez primera se reconocían las lacras que estaban presentes en el México de hace 100 años, hoy en día todavía hay cinco ejes fundamentales que eran muy similares a los retos que tenía Madero:

“El problema de la inequidad social derivado de la pésima distribución del ingreso y de los altísimos índices de pobreza. Ese es un reto al que todos los mexicanos tenemos que responder acompañándolo a usted”, señaló.

 Comentó que “en el tema de la inseguridad social, personal y jurídica, es otro de los grandes ejes que hay que superar urgentemente para que México pueda tener una tranquilidad y progreso”.

El tercer eje, añadió, es el pésimo estado en que se ha encontrado la educación básica en el país, que representa el primer eslabón de la cadena productiva de la cultura del pueblo mexicano.

“Si no tenemos ese primer eslabón perfectamente solucionado, no vamos a poder tener graduados universitarios de primer orden puesto que la educación básica es la que alimenta los demás eslabones”, destacó.

 El cuarto eje es el acceso universal a la salud, dijo, pues “todavía hay grandes porciones del pueblo mexicano que no gozan de la accesibilidad a la salud pública.” Y el quinto eje, es la insuficiente calidad de la vivienda de la mayor parte de los mexicanos.   Diputados rinden homenaje

 A cien años del asesinato del presidente Francisco I. Madero, la Cámara de Diputados rindió un homenaje en el que recordaron sus ideales de democracia y libertad.  Durante la sesión solemne, a la que asistió el líder nacional del PAN, Gustavo Madero, la diputada priista, Miriam Cárdenas Cantú, afirmó que la herencia libertaria y vocación republicana de Madero quedaron manifestadas en la alternancia política pacífica que se vive en el país.

“Hay un ambiente de libertad plena para manifestar el disenso, pactar los cambios indispensables y las reformas legislativas que nos permitirán retomar el crecimiento económico”, señaló.

 El diputado Francisco Arroyo Vieyra, del PRI, indicó que la normalidad democrática ha hecho que su partido regrese al poder, “pero que éste entienda que tiene que ver hacia adelante para no repetir los errores del pasado y construir un régimen que haga dignos y libres a todos”.

Por el Partido Acción Nacional el diputado Luis Alberto Villarreal comparó los ideales del ex presidente con los de su partido, pues afirmó que le han apostado siempre a la fuerza de la democracia, el imperio de la ley y la división de poderes.

 El PAN -continuó- impulsa la construcción de un México “más justo, con políticas sociales libres de tintes partidistas y fomentamos la igualdad eliminando el fuero”.

Por el PRD, Tomás Brito Lara resaltó la necesidad de recordar el sacrificio de estos “valerosos hombres que se entregaron al ejercicio del gobierno con el noble propósito de construir un México diferente, al ofrendar la vida por los ideales de una República libre, justa, democrática y constitucional”.  (Dennis A. García)

 Remarcó que a cien años, la situación nacional es similar ya que se mantiene la concentración excesiva del poder político en un sólo partido “ya no de un solo hombre, así como la concentración de la riqueza en un grupo selecto, mientras que el ejercicio de la democracia no es pleno aún”.

Durante la sesión solemne fue entonado el Himno Nacional y posterior a la postura de cada partido, se develó una placa conmemorativa que fue ubicada en el edificio “A” de la Cámara de Diputados.

 

redaccion

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