CulturaElecciones 2013

Partido Revolucionario Institucional (PRI)

0

CIUDAD DE MÉXICO. (Redaccíón).- El Partido Revolucionario Institucional (PRI) es un partido político de México. Mantuvo el poder público sobre los Estados Unidos Mexicanos entre 1929 y 1989, cuando perdió la gobernatura del estado de Baja California (ante el candidato del PAN) y luego la mayoría absoluta en la Cámara de Diputados en 1997 (ante el mismo partido).

Desde 1929 los presidentes de México fueron miembros de este partido político hasta que en las elecciones federales del año 2000 ganó por primera vez un representante del PAN.

Hasta 1989 el PRI gobernó las 32 entidades federativas; en la actualidad gobierna en 20 estados de la República: Chihuahua, Coahuila, Nuevo León, Tamaulipas, Durango, Tlaxcala, Nayarit, San Luis Potosí, Veracruz, Hidalgo, Querétaro, Colima, México, Aguascalientes, Campeche, Yucatán, Quintana Roo, Zacatecas y, más recientemente, Michoacán.   A raíz de las elecciones federales de 2012, con un total de 164 diputados electos y 49 plurinominales, el PRI ganó la mayoría en la Cámara de Diputados y se colocó como el primer grupo político en el Senado, con 41 senadores electos y 11 plurinominales, lo que lo hace la primera fuerza política nacional en el Congreso de la Unión.   Además, en dicha elección, el PRI logró recuperar la Presidencia de México en la persona de su candidato Enrique Peña Nieto, consiguiendo 14.562.906 votos.

   A nivel local, el PRI gobierna 921 municipios de 2.457 que componen el país, con 438 legisladores a nivel estatal de un total de 1.138 tiene en los 31 congresos locales, 1 de mayoría calificada, 12 de mayoría absoluta y 7 mayorías, más la pequeña representación que tiene en la Asamblea Legislativa del Distrito Federal. En los últimos años ha recuperado numerosos e importantes municipios, y ha llegado a gobernar al 60% de los mexicanos.

En las elecciones intermedias federales más recientes el PRI volvió a situarse como la primera fuerza política del país, al ganar la mayoría en la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión.

En 1928 el presidente Plutarco Elías Calles creó el Partido Nacional Revolucionario (PNR). El 22 de noviembre un pequeño grupo de políticos afines a Plutarco Elías Calles se reunieron en la casa de Luis L. León, en Londres 156 de la Ciudad de México, para iniciar los trabajos de organización del PNR. Algunos políticos del grupo fueron: Gonzalo N. Santos, Emilio Portes Gil, José Manuel Puig Casauranc, Manuel Pérez Treviño, Manlio Fabio Altamirano, David Orozco y Aarón Sáenz.

   Fungiendo como primer presidente del comité directivo Plutarco Elias Calles, Luis L. León como secretario general y el general Manuel Pérez Treviño como tesorero.9   El 5 de enero de 1929 se convocó a una convención, que se llevaría a cabo el 4 de marzo de ese mismo año en la ciudad de Querétaro, para formalizar los estatutos de la nueva organización y presentar al candidato presidencial del Partido Nacional Revolucionario.

El Partido Nacional Revolucionario (PNR) surgió en 1929 como un partido de corrientes, de fuerzas políticas distintas pero afines, provenientes del movimiento de 1910. El PNR sería, en consecuencia, la institución más poderosa para la competencia política, y el lugar adecuado para diseñar los primeros acuerdos y prácticas en la lucha por el poder público. Así pudo auspiciar relevos de gobierno por medio de elecciones y en condiciones de estabilidad social.

Concebido como un partido de masas y con la intención audeclarada de tutelar en los derechos de los trabajadores, promovió un creciente ascenso en la participación política por medio de movilizaciones populares reclamaba una mayor participación en los asuntos del Estado y la más equitativa distribución de la riqueza, de inicio un carácter netamente socialista al partido en contra de los elementos de centro derecha y extrema derecha que estaban proliferando en el país a raíz de los movimientos fascistas en Europa, en 1936 se creó como aglutinante del movimiento obrero la Confederación de Trabajadores de México (CTM) y, dos años después, para el ala ejidal, la Confederación Nacional Campesina (CNC). Más adelante, en 1943, se constituiría la Confederación Nacional de Organizaciones Populares (CNOP) que incluiría a los demás grupos que no era posible encuadrar en los otros organismos, como era el caso de los burócratas de los gobiernos, los cuales desde un inicio participaron con un descuento de 10 centavos a su sueldo,9 con lo que el partido configuraría una estructura general representante de los sectores obrero, campesino y popular, además de un grupo que integraría el ala militar del partido, la que sería parte del mismo hasta el año de 1946

Nueve años después, en 1938, luego del rompimiento entre el10 general Plutarco Elias Calles y el entonces presidente Lázaro Cárdenas, en el cual participaron varios miembros distinguidos del partido, como el ex presidente Emilio Portes Gil, se realizó un cambio en las directivas del partido a nivel nacional, y en sus filas se incluyó a varias centrales obreras del país que hasta entonces estaban oficialmente fuera del partido y se cambió el nombre de la institución por el de Partido de la Revolución Mexicana (PRM).   Surge el sistema de partidos en México, ya que la presencia absoluta que mantenía en el escenario político nacional se ve cortada a partir de 1939, con la entrada de partidos políticos, que en su mayoría se formaban temporalmente bajo el auspicio y con la finalidad de lanzar la candidatura de alguna persona a la presidencia de la República, como fue el caso de la Unión Nacional Sinarquista, aunque también surgieron partidos cuya presencia ha durado muchos años, como el caso del Partido Acción Nacional, la mayoría de estos clasificados por el mismo PRI como partidos con ideologías y principios opuestos a los postulados de la Revolución.

   Conforme iba quedando atrás la época de guerras constantes, y con la construcción de una amplia red de carreteras, se facilitó el abaratamiento de los alimentos y el suministro de productos diversos; la organización sindical, el reconocimiento de los derechos obreros, el estatus jurídico para los empleados y la institución de pensiones civiles de retiro, dio una seguridad laboral que hasta entonces no se conocía. Por otro lado, el auge de la educación permitió aumentar la base de posibilidades de la que podía contar la población

Solamente iniciando un retorno a la época heroica e idealista de la revolución, en el sentido de sobreponer los intereses colectivos a los mezquinos intereses individuales, podremos afrontar las crisis políticas y de cualquiera otra índole que traten de provocar los eternos enemigos del proceso…”   La estabilidad lograda hasta entonces iba de la mano con el predominio del PRI (que sustituyó al PRM en 1946), sometido a fuertes presiones y exigencias para la preservación y conquista de los espacios de poder público. Además, el PRI enfrentaba el cambio generacional obligado por el envejecimiento de los militantes formados en la lucha revolucionaria, para abrir el paso al poder a civiles con educación universitaria.

El PRI gobernante superó las tentaciones hacia los autoritarismos de izquierda y de derecha que aparecieron en el contexto de la Segunda Guerra Mundial y, posteriormente, de la Guerra Fría. En 1947, el gobierno del PRI reconoció el voto de la mujer en las elecciones municipales, y en 1953, el derecho de las mujeres de votar y ser votadas en cualquier elección.

Sin embargo, estas medidas no impidieron el surgimiento de movimientos de inconformes que eran notables ya en los años cincuenta y más aún durante la década de los sesenta. En las elecciones federales de 1952 Miguel Henríquez Guzmán denunció falta de limpieza en las elecciones que le enfrentaban a Adolfo Ruiz Cortines del PRI. Eso produjo una oleada de protestas que en varias entidades de la República fueron reprimidas con violencia por el gobierno de Miguel Alemán.

En un intento de dar salida legítima a la oposición, finalmente el PRI permitió la pluralidad de partidos en 1963, cuando el Presidente de México Adolfo López Mateos apoyó la introducción de los Diputados de minoría, por lo que los nuevos Diputados integrados al congreso pudieron aportar en la legislación electoral, de inversión extranjera y laboral. Esto permitió al panista Adolfo Christlieb Ibarrola ser elegido diputado.

Sin embargo, esa medida no contentó a todos los sectores de oposición, y el gobierno continuó con la represión violenta durante la década de los 60, así en 1960 se había producido la masacre de Chilpancingo donde resultaron muertas 20 personas. El clima de represión y violencia desembocaría a finales de 1968 en la matanza de estudiantes del 2 de octubre en Tlatelolco, en el que fueron masacrados entre 200 y 300 personas (algunas pocas fuentes llegan a hablar de 1500 muertos). Este hecho triste es ampliamente recordado aún en la actualidad y todavía fue mencionado en las elecciones de 2012.

En 1971 se produjo otra matanza grave, matanza del Jueves de Corpus aunque la cifra de víctimas fue sensiblemente menor.   El autoritarismo con que estos movimientos de oposición fueron tratados en los años 50 y 60 evidenciaron las limitaciones del sistema político, así como las contradicciones del esquema de desarrollo del país, con alto crecimiento económico y expansión de los servicios en un marco de estabilidad política y de precios, pero que no resultaban suficientes para una población que crecía a ritmo acelerado y estaba más alerta de sus derechos. Todo ello mostraba que el régimen político requería reformarse para mejorar su desempeño. Hacia ese punto se orientarían las transformaciones que el PRI alentaría.

El sistema de partidos y la afirmación de la pluralidad política no se asentaron definitivamente hasta la reforma electoral de 1977. A partir de entonces se encauza la resistencia política por la legalidad, y los partidos son reconocidos en la Constitución como entidades de interés público.

La medida tuvo lugar con una oposición que parecía diluirse cuando en 1976, el candidato postulado por el PRI no enfrentó adversario alguno para la elección presidencial, con serio riesgo para su legitimidad. Esta reforma electoral fue aprobada cuando el viraje hacia las dictaduras de derecha se encontraban en pleno auge en el sur del continente, con sus dramáticos saldos de represión y violación de los derechos humanos.

En un marco que llamaba al autoritarismo en Latinoamérica. México hacía una tímida abertura a la pluralidad democrática.   El discurso político del PRI hablaba de avanzar hacia una democracia plural y competitiva, a través de reformas en el sistema electoral; fundamentalmente, en torno a las normas para la organización de las votaciones, las características de la institución encargada de ello, el sistema para la calificación de los comicios y la regulación de los partidos como entidades de interés público, con una vida institucional fortalecida legalmente.

El terremoto de 1985, conmocionó al país y se crearon redes de solidaridad interpersonal mientras que el gobierno apareció como inoperante. En ese clima se celebraron las elecciones federales de 1988, plagadas de irregularidades y donde hubo una amplia inconformidad tanto en la izquierda como la derecha democráticas ajenas al PRI.

Frente a la crisis electoral de 1988, el PRI inició una agenda de cambios que tendrían un impacto en la estructura económica y política del país. En 1989 se inició un ciclo positivo de reformas electorales hacia la competencia política que culminaron en 1996; este ciclo implicó la creación de instituciones y procedimientos que profesionalizaron y otorgaron autonomía a la organización de los comicios, con un cuerpo jurisdiccional para la calificación electoral, y lograron construir bases de equidad entre los partidos políticos en la competencia por el poder público.

En estos no se registraron episodios de represión masiva, y las matanzas violentas estuvieron circunscritas al ámbito rural, entre ellas cabe citar la Masacre de Aguas Blancas (1995) y la matanza de Acteal (1997) que afectaron especialmente a indígenas inconformes.

Durante este período tras las polémicas elecciones de 1988, el PRI se mantuvo en el gobierno y no aparecieron evidencias serias de que su hegemonía estuviera amenazada en ninguna región del país. En ese tiempo si bien hubo estabilidad política, también hubo represión puntual, inestabilidad y fracturas, cercana todavía a los enfrentamientos propios del caudillismo de la etapa revolucionaria y con gran influencia o dependiente de quienes tenían mando de fuerzas armadas.

Es cierto que el régimen autoritario y represivo de los años 50, 60 y 70 di paso a un régimen que toleraba la diversidad partidista y la situación mejoró progresivamente desde 1988 a la alternancia en el gobierno de 2000. Si bien los desaciertos y equívocos de quienes ejercieron responsabilidades públicas han estado sujetos a revisión en los términos de las leyes, y algunas personas han respondido por ello, ningún político de alto nivel fue juzgado o responsabilizado por los diversos crímenes de estados testimoniados en la segunda mitad del siglo XX.

El PRI (junto con sus antecesores directos PNR y PRM) logró retener para sí el gobierno de México desde sexenio de Plutarco Elías Calles, controlando el Congreso de la Unión, la Presidencia de la República e incluso el Poder Judicial.

Este sistema en que no existía una separación de poderes efectivas, se mantuvo en el poder a base del corporativismo que aglutinó movimientos obreros, organizados por Fidel Velázquez Sánchez, Vicente Lombardo Toledano, Luis N. Morones, entre otros líderes sindicales, además de organizaciones campesinas y populares, cuyos líderes pertencían al propio PRI.   En sus primeras etapas el PRI (más exactamente el PNR y el PRM) mostró una ideología nacionalista, reflejada en la expropiación petrolera, la formación una industria eléctrica nacional y la expansión de las empresas del Estado. La creación de sistemas de Salud y de Alimentación.

  En los estados de la unión el PRI logró retener el poder de la misma manera que lo había hecho a nivel federal. Pero debido a su estancia larga en el poder, los medios estaban estrictamente controlados como en otros países– solamente una minúscula fracción de los medios nacionales eran del dominio público, el Partido ejercía el poder mediante una policía secreta denominada Dirección Federal de Seguridad (DFS) y que existió hasta 1989, cuando se refunda bajo el nombre de Centro de Investigación y Seguridad Nacional (CISEN).

La alternancia del 2000 ocurrió con la necesidad de acuerdos especiales para vencer resistencias y para habilitar el traslado del poder de un partido a otro; también perdió simpatías debido al escándalo denominado Pemexgate, en el que quedó evidente el desvío de fondos, por conducto del sindicato petrolero, hacia la campaña presidencial de Francisco Labastida Ochoa, candidato por el Partido Revolucionario Institucional en el año 2000.

Durante las primeras cuatro décadas de gobiernos emanados de los Partidos Nacional Revolucionario, de la Revolución Mexicana y Revolucionario Institucional, el país logró altas tasas de crecimiento económico. La estabilidad política y económica fue el origen del término milagro mexicano. Por estas razones y por una débil oposición, el dominio del PRI fue casi absoluto tanto en el ámbito federal como en los ámbitos estatal y municipal en todo el país.

Distintos analistas, sin embargo, consideran que el dominio casi total del PRI obedecía a su capacidad para controlar tanto la legislación como la organización y los procesos electorales. En la década de los sesenta, el PRI perdió elecciones municipales, en capitales de estados del norte de la República, que dieron inicio a un largo ciclo de reformas electorales iniciando en 1963 con la creación de los “diputados de partido” y concluyeron en 1997.

Sin embargo, fue hasta 1989 cuando es derrotado en la elección de gobernador del estado de Baja California, cuando Ernesto Ruffo Appel, del Partido Acción Nacional, se alzó con la victoria. En 1988 sufrió la primera amenaza electoral seria a nivel federal por parte del Frente Cardenista de Reconstrucción Nacional, una alianza formada por ex miembros del PRI, entre los cuales destacaban Cuauhtémoc Cárdenas, Porfirio Muñoz Ledo e Ifigenia Martínez y que con los años formarían el Partido de la Revolución Democrática (PRD).

La necesidad de contar con mejores cuadros dentro de la administración pública para emitir políticas públicas más racionales y administrar ésta más profesionalmente, atrajo a una nueva camada de funcionarios públicos, la mayor parte de ellos con estudios de posgrado, quienes desplazaron a la generación anterior, formada en las prácticas clientelares que habían caracterizado al partido.

Hacia la tercera parte del siglo XX, el poder del partido fue disminuyendo a consecuencia de episodios como la Matanza de Tlatelolco, perpetrada el 2 de octubre de 1968 por orden del gobierno mexicano en la Plaza de las Tres Culturas. Su reputación como partido dominante sufrió a consecuencia de las crisis económicas que padeció México a partir del gobierno de Luis Echeverría Álvarez, seguido por los gobiernos de José López Portillo, Miguel de la Madrid Hurtado y Carlos Salinas de Gortari, que generaron fuertes devaluaciones, desempleo y ampliación de la pobreza en general.   En las elecciones federales de 1988, por primera vez compitió una izquierda unificada, representada por Cuauhtémoc Cárdenas, hijo del ex presidente Lázaro Cárdenas del Río. Y por otro lado, compitió el PAN, oposición conservadora, con Manuel Clouthier como abanderado. El candidato del PRI fue Carlos Salinas de Gortari, quien resultó triunfador debido a un fraude electoral,12 como fue recientemente admitido por varios dirigentes del partido.13 14   La legitimidad del triunfo de Salinas en las elecciones del 6 de julio de 1988 ha sido muy cuestionada,15 debido una caída del sistema durante el proceso de conteo de los votos, anunciada por el entonces Secretario de Gobernación Manuel Bartlett Díaz.

El 2 de julio del año 2000, el PRI representado por Francisco Labastida Ochoa perdería su primera elección para presidente desde 1929, siendo ganada por la Alianza por el Cambio (PAN-PVEM) accediendo a la presidencia de la república Vicente Fox Quesada.   El reconocimiento inmediato y posterior entrega del poder por parte del gobierno encabezado por Ernesto Zedillo Ponce de León hacia el candidato de la oposición es un hito en la historia política de México, pues por primera vez la presidencia del país es transferida a un candidato opositor sin que medie la violencia

Seis años después, el candidato a la elección presidencial fue el político tabasqueño Roberto Madrazo Pintado; en la elección del 2 de julio de 2006 el PRI sufrió su más grave crisis política al perder por segunda ocasión consecutiva la Presidencia de la República quedando en un tercer lugar en la preferencia electoral con 9.3 millones de votos. El Candidato Roberto Madrazo Pintado no fue capaz de ganar en ningún estado del país pese a tener gobernadores en 17 entidades. El PRI ganó 5 estados en la elección de senadores y 65 de 300 distritos electorales.   El conflicto más fuerte que marcó la derrota de Roberto Madrazo fue con la dirigente del SNTE la Profesora Elba Esther Gordillo, quien aún siendo Secretaria General del CEN del PRI propició la creación del Partido Nueva Alianza, al igual que el TUCOM conformado en ese entonces por el coordinador de los senadores del PRI, Enrique Jackson; el gobernador del Estado de México, Arturo Montiel; el gobernador de Tamaulipas, Tomás Yarrington; el gobernador de Nuevo León, José Natividad González Parás, y el gobernador de Coahuila, Enrique Martínez y Martínez.

Tras las grandes derrotas que sufrió en las elecciones del 2006, el PRI fue capaz de recuperarse electoralmente en el 2007 mediante las elecciones de algunos estados de la República: Tabasco (donde mantuvo la gubernatura), Yucatán (donde recuperó el gobierno), Chihuahua, Oaxaca, Durango, Aguscalientes y Veracruz. Al ganar estas gubernaturas, logró subir un 48 por ciento de las preferencias electorales a nivel nacional por encima del PAN y del PRD.   Para el año 2009, el PRI contaba con 20 gobiernos estatales, el 60 por ciento de la población del país y una mayoría en 20 de los 32 congresos locales. Del mismo modo, obtuvo el control de la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión.   El 5 de julio del 2009 el PRI dio una muestra de su recuperación electoral frente a su anterior derrota del 2006. El PRI logró obtener en dichas elecciones federales estar cerca de la mayoría absoluta en la Cámara de Diputados, al ganar 237 diputaciones (184 por distritos electorales y 53 por la vía plurinominal) y obtener victorias totales o parciales en entidades como el estado de México, Coahuila, Oaxaca, Tamaulipas, Campeche, Quintana Roo, Tabasco, Jalisco y Yucatán. Además, en las elecciones para gobernador (que esa noche se dieron en 6 estados) el PRI ganó 5, mantuvo las de Colima, Campeche y Nuevo León, ganó las de Querétaro y San Luis Potosí, hasta entonces panistas, pero perdió la de Sonora, ganada por el PAN.   En 2010 el PRI seguía dando muestras de su recuperación electoral, al ganar 9 de las 12 elecciones para gobernador en disputa, y perdió además las gubernaturas de Oaxaca, Puebla y Sinaloa, donde había mantenido el poder por más de ochenta años y donde ese año triunfó una coalición opositora PAN-PRD.   En 2011 el PRI seguía ganando puestos que había perdido en los últimos años: a inicios de ese año perdió las elecciones de gobernador en Guerrero y Baja California Sur, ganadas por el PRD y el PAN, respectivamente, y en el resto del año ganó las gubernaturas del estado de México, Coahuila y Nayarit, y recuperó el estado de Michoacán.

Presidentes de México emanados del PRI    1.1928-1930: Emilio Portes Gil  2.1930-1932: Pascual Ortiz Rubio  3.1932-1934: Abelardo L. Rodríguez  4.1934-1940: Lázaro Cárdenas del Río  5.1940-1946: Manuel Ávila Camacho  6.1946-1952: Miguel Alemán Valdés  7.1952-1958: Adolfo Ruiz Cortines  8.1958-1964: Adolfo López Mateos  9.1964-1970: Gustavo Díaz Ordaz  10.1970-1976: Luis Echeverría Álvarez  11.1976-1982: José López Portillo y Pacheco  12.1982-1988: Miguel de la Madrid Hurtado  13.1988-1994: Carlos Salinas de Gortari  14.1994-2000: Ernesto Zedillo Ponce de León  15.2012-2018: Enrique Peña Nieto

 

Presidente   César Camacho Quiroz

Secretario/a general   Ivonne Ortega Pacheco

Fundación   4 de marzo de 1929 1  30 de marzo de 1938 2  18 de enero de 1946 3

Ideología política   Liberalismo  Republicanismo  Federalismo, principios de la Revolución mexicana

Posición en el espectro   Centro político

Sede   Av. Insurgentes Norte 59  col. Buenavista  delegación Cuauhtémoc  Ciudad de México, Distrito Federal

País   México

Afiliación internacional   Internacional Socialista, Conferencia Permanente de Partidos Políticos de América Latina

Cámara de Diputados

212 / 500

 

Cámara de Senadores

52 / 128

 

Gobernadores

20 / 32

redaccion

María Eugenia Llamas la “Tucita”

Previous article

Se cumple récord en Alvarado con 7 toneladas de arroz a la tumbada

Next article

You may also like

Comments

Leave a reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

More in Cultura