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Cada día existen más menores trabajando

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CIUDAD DE MÉXICO. (Redacción).- Organizaciones del Sistema de las Naciones Unidas demandaron al gobierno de México acciones para acabar con el trabajo infantil, que afecta a más de tres millones 35 mil niños, niñas y adolescentes mexicanos, de los cuales 882 mil 778 son menores de 14 años y laboran más de 35 horas semanales.

En rueda de prensa los representantes de la ONU Mujeres, la OIT y el Unicef en México afirmaron que según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) correspondientes a 2011, en el país 124 mil 308 niños y niñas eran empleados domésticos en casa de terceros, de los cuales 80 por ciento son mujeres.

El director de la Oficina de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), Thomas Wissing, sostuvo que 90 por ciento de los menores de edad que se dedican a labores domésticas por más de 35 horas a la semana (454 mil 853) son mujeres, y que un millón 929 mil 161 no asisten a la escuela por su empleo.

Advirtió de los peligros vinculados al trabajo infantil en labores domésticas, como jornadas laborales largas, violencia física, trato humillante, violencia física o verbal y abuso sexual, riesgos que aumentan “cuando conviven en el domicilio del empleador”.

A su vez, la representante del Fondo de las Naciones para la Infancia (Unicef) en México, Isabel Crowley, detalló que en el mundo 215 millones de niños y niñas trabajan, lo cual es inaceptable y criticó que “en México es bien visto el trabajo infantil” como una forma de preparar a los pequeños “para el futuro”.   Por ello consideró necesario que se ratifiquen y apliquen los convenios de la OIT, tanto el 138 que fija los 15 años como la edad mínima para trabajar cuando en México es de 14 años, como el 182, sobre las peores formas de trabajo infantil, y el convenio 189.

  De igual manera la coordinadora del Programa Internacional para la Erradicación del Trabajo Infantil (IPEC) de la OIT, Victoria Cruz, llamó a México a instaurar mecanismos accesibles para la presentación de quejas, acceso facilitado a la justicia y a reparaciones jurídicas, además de sanciones pertinentes.

Refirió que el 12 de junio se celebra en todo el mundo el Día Mundial contra el Trabajo Infantil, el cual se centrará en esta ocasión en denunciar las labores domésticas entre niños, para combatir esta situación que no toma en cuenta los peligros a los que se les expone.   En la conferencia de prensa también participaron el subsecretario de Inclusión Laboral de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS), Ignacio Rubí, y la representante en México de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) Mujeres, Ana Güezmes.

Elevar de 14 a 15 años la edad mínima para dar trabajo a niños y niñas es parte de la iniciativa que el Ejecutivo federal enviará esta semana al Congreso, con lo que se propone reformar el artículo 123, en su fracción tercera.

Se plantea el endurecimiento de sanciones con lo que se ratifica el Convenio 138 que se refiere a los límites de edad para que se de trabajo a menores.

Ignacio Rubí, subsecretario de inclusión Laboral de la Secretaría del Trabajo informó, además, que el gobierno federal pondrá en marcha la Comisión Intersecretarial para la Prevención y Eliminación Contra el trabajo Infantil.

En el marco de las actividades del Día Internacional del Trabajo Infantil, Rubí destacó la necesidad de combatir la explotación, los peligros y violación a los derechos de los menores y adolescentes que trabajan y que en México son poca más de tres de millones.

Más de tres millones de niñas y niños de cinco a 17 años de edad trabajan en México, lo que significa que la tasa de ocupación en este segmento de población es de 10.5 por ciento, es decir, que por lo menos diez de cada 100 infantes laboran en nuestro país, según cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), disponibles hasta 2011.

Del total, 68 por ciento son niños y 32 por ciento, niñas, lo que a su vez significa que la tasa de ocupación en varones es de 14.1 por ciento, mientras que en el caso del sexo femenino es de 6.8 por ciento, señaló el INEGI al dar a conocer estos datos con motivo del Día Mundial contra el Trabajo Infantil que se conmemorará el próximo miércoles 12 de junio.

La Organización Internacional del Trabajo (OIT) define a los niños que trabajan como aquellos que lo hacen por debajo de la edad mínima legal para laborar o porque aún habiendo alcanzado 18 años, realizan actividades que suponen una amenaza para la salud, la seguridad o el desarrollo moral, y se encuentran en condiciones de trabajo forzoso.

Según el INEGI, 44.1 por ciento del total nacional no percibe ingreso por el trabajo realizado, 39.1 por ciento no asiste a la escuela, 4.4 por ciento por ciento ha sufrido accidentes de trabajo y 4.1 por ciento se dedica a servicios domésticos. Por otra parte, 36.8 por ciento de la población infantil que realiza servicios domésticos tiene una jornada de trabajo de 35 horas o más.

Del total de niñas, niños y adolescentes de 5 a 17 años no ocupados, 11.4 por ciento dedican más de 15 horas a la realización de quehaceres domésticos en sus hogares, de ellos 35.4 por ciento no asiste a la escuela.

Los principales motivos por los cuales los niños y las niñas realizaron algún trabajo económico son porque en el hogar necesitan de su trabajo, para pagar su escuela o sus propios gastos y para aprender un oficio.

Doble jornada

A través de un comunicado, el INEGI informó que, según diversos estudios, los niños que estudian y además realizan actividades laborales se encuentran en una situación de “doble jornada” que limita su desarrollo integral, el cual incluye no sólo la adquisición de conocimientos y habilidades por medio de la escuela, sino el tiempo necesario para el descanso y el esparcimiento.

Reveló que la información disponible hasta 2011 muestra que 45.6 por ciento de la población infantil y adolescente ocupada combina el trabajo, las actividades escolares y la realización de quehaceres domésticos en su hogar; 15.3 por ciento trabaja y estudia; uno de cada cuatro trabaja y realiza quehaceres domésticos y 13.8 por ciento únicamente trabaja.

Por sexo destaca que la jornada múltiple es más evidente para las niñas y las adolescentes, ya que 58.2 por ciento de ellas, además de trabajar estudia y realiza tareas domésticas. Solamente dos de cada 100 se dedican exclusivamente a trabajar, y resalta que 31.7 por ciento trabaja y realiza actividades domésticas, pero no estudia.

“Garantizar la asistencia escolar de todos los niños y niñas es un derecho fundamental y además es un factor que contribuye a prevenir y erradicar el trabajo infantil, sin embargo, hay niños trabajadores que son privados del derecho a la educación”, comentó el INEGI, al revelar que 39.1 por ciento de los niños y niñas ocupados no asiste a la escuela.

Indicó que dicha problemática es mayor en el conjunto de los adolescentes de 14 a 17 años que trabajan, ya que prácticamente la mitad de ellos, 51.1 por ciento, no asiste a la escuela, y 6.7 por ciento de los adolescentes ocupados de dichas edades no ha concluido la primaria y uno de cada 100 no tiene instrucción.

El organismo, que preside Eduardo Sojo, detalló que a nivel mundial se han establecido diversos mecanismos de defensa y protección de los niños y niñas, para reconocer, promover y vigilar el cumplimiento de una serie de derechos humanos: civiles, culturales, económicos, políticos y sociales, entre ellos la protección contra la explotación económica.

Pobres trabajadores

La población infantil que trabaja se concentra fundamentalmente en las áreas menos urbanizadas de México, y el porcentaje de trabajadores infantiles en estas zonas es también más elevado que en las más pobladas. La presencia de niños y niñas trabajadores menores de 14 años en las localidades más pequeñas supera a la de las ciudades.

Aproximadamente siete de cada diez trabajadores entre 5 y 17 años viven en las zonas rurales de México, y tres de cada 10 en las ciudades, lo que equivale a un millón 114 mil 991 niños y niñas residiendo en las capitales de los estados y/o en las localidades con 100 mil habitantes y más, y a dos millones 532 mil 76 trabajadores infantiles en las áreas de menor tamaño poblacional.

Así como los niños y las niñas que trabajan se concentran en mayor medida en el campo que en la ciudad, la incidencia del trabajo infantil rural es más elevada que la urbana: 15.6% y 8.6% de la población entre 5 y 17 años, respectivamente.

Aproximadamente 24% de los trabajadores entre 5 y 17 años se concentra en tres entidades: Estado de México, Jalisco y Puebla.

El 52.8% se distribuye en la cuarta parte de los estados: además de los anteriores, Michoacán, Veracruz, Guerrero, Chiapas y Guanajuato.

El 23.8% de los niños y las niñas de México entre 5 y 13 años que trabajan reside en Puebla, Jalisco o Guerrero. El 52.6% se reparte en estos estados y Michoacán, Oaxaca, Estado de México, Guanajuato y Veracruz.

STPS capacita a 3 mil 810 personas

En el primer trimestre de este año, la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) ha capacitado a 3 mil 810 personas con cursos en línea, por lo que de mantenerse esa tendencia, dice la STPS en un comunicado, se podría superar la cifra anterior de 15 mil 647 capacitaciones en este año.

La dependencia informa que cuenta con 144 cursos en línea que pueden ser consultados por los trabajadores que así lo necesiten, dentro del Programa de Capacitación a Distancia para Trabajadores (Procadist).

“Con ello, la STPS ratifica su compromiso de promover acciones dirigidas a fomentar la capacitación como medidas para fortalecer el capital humano de nuestro país y la productividad en las empresas”, informó la dependencia federal a través de un comunicado de prensa.

Desde hace siete años que se implementó en esta dependencia federal la plataforma tecnológica LMS como apoyo a los centros de trabajo, han sido capacitadas 56 mil 854 personas, con tres mil 53 cursos en línea.

En el primer año de operación (2006) se capacitaron mil 369 trabajadores a través de siete cursos con contenidos sencillos (sólo texto), y actualmente el aula virtual ofrece un catálogo de 54 cursos multimedia de vanguardia (imágenes, gráficos, audios, videos, actividades interactivas de aprendizaje, foros de evaluación y evaluaciones modulares).

“Estos cursos en línea, además de ser gratuitos y permiten acercar a las y los trabajadores al uso de internet como herramienta de aprendizaje, están organizados en ocho áreas de capacidad laboral: directivas, técnicas, generales, alfabetización digital, formación para la vida, formación de tutores, inspección federal del trabajo y seguridad y salud en el trabajo”, apunta la dependencia.

Dicho programa fue galardonado en el año 2011 con el premio al segundo lugar a nivel internacional en la especialidad en multimedia por la calidad del curso de capacitación a distancia Seguridad para Minas Subterráneas de Carbón, en el XIX Congreso Internacional de Seguridad y Salud en el Trabajo, organizado por la OIT en Estambul, Turquía.

Uno de cada diez niños y adolescentes en México se ve forzado a realizar alguna actividad económica, aun cuando las leyes nacionales establecen la prohibición para el trabajo infantil, de acuerdo con datos divulgados este viernes por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). En prácticamente la mitad de los casos, trabajan sin recibir un salario a cambio y en condiciones que ponen en riesgo su integridad y salud, agregó.

  Aproximadamente tres millones de niños y adolescentes de entre cinco y 17 años de edad realizan alguna actividad económica, apuntó el Inegi. Este universo equivale a que 10.5 de cada 100 niños mexicanos trabajan y de ellos, poco más de dos terceras partes (68 por ciento) son varones y una tercera parte (32 por ciento) mujeres, abundó el organismo.   Por grupo de edad, tres de cada diez niños o adolescentes que trabajan son infantes de cinco a 13 años y el resto, siete de cada diez, adolescentes entre 14 y 17 años, añadió.

En México, la protección de la población infantil contra las formas de trabajo se encuentra plasmada en la Constitución y se materializa en la Ley federal del trabajo, en la que se establece la prohibición para que los niños menores de 14 años trabajen, recordó el Inegi. En el caso de los adolescentes de 14 a 17 años lo permite siempre que exista un permiso de los padres, cuando haya compatibilidad entre el estudio y el trabajo y mientras se salvaguarde el bienestar de los niños, abundó.   La Organización Internacional del Trabajo estableció el 12 de junio como el Día mundial contra el trabajo infantil y, a propósito de esa fecha, el Inegi publicó este viernes estadísticas relacionadas con el tema en México.   Los niños que estudian y trabajan se encuentran en una situación de “doble jornada” que limita su desarrollo integral, el cual incluye no sólo la adquisición de conocimientos y habilidades por medio de la escuela, sino el tiempo necesario para el descanso y el esparcimiento, planteó el Inegi.

Prácticamente la mitad (45.6 por ciento) de los niños y adolescentes que trabajan en México, un porcentaje que el Inegi califica de “sobresaliente”, combina el trabajo, las actividades escolares y la realización de quehaceres domésticos en su hogar. Alrededor de uno de cada seis (15.3 por ciento) trabaja y estudia; uno de cada cuatro trabaja y realiza quehaceres domésticos y alrededor de uno de cada siete (14 por ciento) únicamente trabaja, agregó.   Por sexo, destacó que la jornada múltiple es más evidente para las niñas y las adolescentes, universo en que 58 por ciento de ellas (casi seis de cada diez) además de trabajar, estudia y realiza tareas domésticas; solamente dos de cada 100 se dedican exclusivamente a trabajar, mientras que, destacó, tres de cada diez (31.7 por ciento) realizan actividades domésticas, pero no estudian.

“Garantizar la asistencia escolar de todos los niños y niñas es un derecho fundamental y además es un factor que contribuye a prevenir y erradicar el trabajo infantil”, citó el Inegi. Sin embargo, abundó, “hay niños trabajadores que son privados del derecho a la educación”.   Los datos aportados en este sentido por el organismo revelaron que cuatro de cada diez niños (39.1 por ciento) de los niños que trabajan no asisten a la escuela, porcentaje que es mayor en el conjunto de los adolescentes de 14 a 17 años que trabajan, entre los que prácticamente la mitad (51.1 por ciento) no asiste a la escuela y, particularente, siete de cada 100 (6.7 por ciento) de los adolescentes ocupados de dichas edades no ha concluido la primaria uno de cada 100 no tiene ninguna instrucción formal.

La situación económica de los hogares es la principal razón por la que los niños comienzan a trabajar, de acuerdo con el Inegi. Alrededor de tres de cada diez (28 por ciento) de los niños y adolescentes entre cinco y 17 años trabaja porque en su hogar necesitan los recursos que obtiene por ocuparse en una actividad económica; una cuarta parte, 25.5 por ciento, lo hace para poder estudiar y hacerse cargo de sus propios gastos, en tanto que uno de cada seis, 13 por ciento,  busca contribuir con el ingreso de sus hogares.

En cuanto a las consecuencias personales que tiene para los infantes y adolescentes el dejar de trabajar, 29.8 por ciento de las niñas, niños y adolescentes de 5 a 17 años ocupados declaró que no tendría dinero para sus estudios, vestido y/o diversión; 18.6 por ciento no aprendería un oficio, lo que le haría irresponsable, mientras que 2.8 por ciento reportó que en caso de no trabajar podría volver a la escuela o a los quehaceres del hogar, mencionó el Inegi.   En lo que se refiere a las repercusiones que habría a nivel del hogar, aunque poco más de la mitad de los niños, niñas y adolescentes (56.2 por ciento) consideran que no habría repercusiones, 17 por ciento declaró que el ingreso económico de su hogar se vería afectado si dejara de trabajar.

  Las actividades en las que se encuentran ocupados son diversas, no obstante, destaca que 29.7 por ciento de la población infantil ocupada se desempeña como trabajadores agropecuarios; uno de cada cinco, 21 por ciento, son trabajadores industriales, artesanos o ayudantes y un universo similar,  20.7 por ciento,  son comerciantes o empleados de comercios establecidos.   Por sexo se observan diferencias importantes, ya que cerca de cuatro de cada 10 hombres de 5 a 17 años se dedican principalmente a las actividades agropecuarias, mientras que para el caso de las mujeres, la mayor proporción de ellas se desempeña principalmente como comerciantes o empleadas de comercios establecidos (32.1 por ciento).

“Debido al alto número de niños y niñas de 5 a 17 años que participan en actividades agropecuarias, es razonable que las zonas menos urbanizadas presenten una tasa de ocupación infantil mayor que las más urbanizadas, es así que en localidades de menos de 2 mil 500 habitantes el indicador se encuentra en 12.9 por cada 100, mientras que en localidades urbanizadas es de 7.4 por cada 100”, abundó.

La Ley Federal del Trabajo prohíbe el trabajo de los menores de catorce años y para los adolescentes de 14 y 15 años establece como condición una jornada máxima diaria de seis horas. Sin embargo, estableció el Inegi, los datos muestran que esta condición no se cumple cabalmente, ya que del total de niños y adolescentes de 5 a 17 años ocupados casi la tercera parte (31.5 por ciento) tiene jornadas laborales de 35 y más horas a la semana, situación que limita la oportunidad de realizar actividades recreativas y de esparcimiento, y es un factor que contribuye a la deserción escolar.   Por sexo, se observa que los hombres cubren jornadas más largas que las mujeres:  Uno de cada tres, 33.5 por ciento, de los niños ocupados de 5 a 17 años cubren 35 y más horas, en tanto que el porcentaje de niñas y adolescentes en la misma situación es de 27.2 por ciento.

En cuanto a la remuneración por su trabajo, la información muestra que 44 de cada 100 niños (44.1 por ciento) que realizan actividades económicas no recibe un ingreso por ellas, seguidos por aquellos que reciben hasta un salario mínimo (28.3 por ciento) y solamente 8 por ciento percibe ingresos mayores a dos salarios mínimos.   Las niñas, niños y adolescentes que trabajan pueden estar expuestos a actividades o situaciones que impliquen un riesgo de causarles algún daño en su salud física, mental o moral, ya sea por la misma naturaleza del empleo o por las condiciones en las que este se efectúa.

Del total de niños, niñas y adolescentes de 5 a 17 años que trabajan, 14.2 por ciento ha tenido cansancio o agotamiento a consecuencia de su jornada y 4.4 por ciento reportó haber sufrido un accidente o lesión en su trabajo. Por otra parte, de los niños que trabajan y que realizan actividades en donde cargan algún objeto pesado, 25.3 por ciento mencionó haber sufrido dolores de espalda o musculares y 2.8 por ciento heridas, cortadas o fracturas.

El lugar en el que los niños trabajan también es un factor de riesgo latente que pone en peligro la integridad del infante, sobre todo cuando pasan la mayor parte de su tiempo laboral en un ambiente hostil y sin protección de su familia, panorama que aumenta el riesgo de ser víctimas de abuso físico y sexual; en este sentido, 4.6 por ciento de la población infantil ocupada de 5 a 17 años, trabaja en un crucero vial, calle o avenida, situación que se acentúa más en las niñas de 5 a 13 años (8.7 por ciento).

redaccion

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