ColumnistasJAIME RÍOS OTERO

Fracasó el consumismo

0

Prospectiva

Por JAIME RÍOS OTERO

En efecto, esa información que circula sobre el fracaso en Alemania del gigante mundial Wal-Mart, está bien sustentada. Das Land der Dichter und Denker (La tierra de poetas y pensadores), vigorosa y admirable, mostró una vez la materia de que está hecha. No permitió ser avasallada por la globalización dictada desde Estados Unidos, gracias al espejismo consumista.

Wal-Mart es un coloso estadounidense que a nivel mundial cuenta con cerca de 6 mil 500 sucursales, más de 1 millón 800 mil trabajadores, y les vende cada semana a 175 millones de adictos a su sistema y ofertas. Por supuesto, domina toda la nación americana, además de tener una presencia fuerte en Gran Bretaña, Canadá, China, México, Brasil, Argentina, Puerto Rico, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua y Japón.

Existen múltiples referencias en la red sobre el descalabro de la transnacional en el país de Weimar, pero uno de los trabajos más confiables es el denominado ¿Por qué fracaso Wal-Mart en Alemania?, de Andreas Knorr y Andreas Arndt, del Instituto para la Economía Mundial y Gestión Internacional, de la Universidad de Bremen. Ellos analizan el caso desde la entrada del consorcio al país, en 1998, hasta su obligada salida, en 2006, debido a las pérdidas, y pese a que daba trabajo a 11 mil trabajadores en sus 85 supermercados.

Y esencialmente fue la fuerte cultura germana lo que hizo que el mayorista norteamericano fallara. Entre los errores de estrategia, se cuentan que la contratación de edecanes puestas en las puertas de entrada, sonriendo a los clientes que llegaban, no convencieron a los caballeros germanos, quienes interpretaban esto como una falta a la moral, o bien estaban conscientes de que el pago a ese personal intrascendente repercutía en sus bolsillos. ¡Vamos! Nada que ver con la ardentía y la fácil seducción de los mexicanos.

Otras fallas tuvieron que ver con lo legal. En Alemania está prohibido el dumping, es decir, la oferta a largo plazo de mercancía por debajo de su precio de compra. Esta prohibición evitó que el enorme poder financiero de Wal-Mart les quitara los clientes a los minoristas locales.

También su política de personal no gustó. El tribunal prohibió a la empresa implementar en Alemania parte de su código de conducta para empleados. Negó al consorcio la posibilidad de poner una línea de teléfono en la que los trabajadores pudieran actuar como delatores, contra sus propios compañeros de trabajo, por violaciones al código de comportamiento que tiene establecido. Igualmente fue rechazada la regulación que prohibía las relaciones amorosas entre el personal.

Pero fundamentalmente, tuvo que ver con algo que a los mexicanos nos falta, que es amor a lo nuestro. Para los alemanes, dicen los estudios, lo mejor es lo local. Y lo local debe ser de calidad. Ellos confían en sus productos y en su gente, más que en los extraños. En caso de que un producto local falle, exigen enérgicamente calidad a los dueños, ya que “Made in Germany” es una cuestión de orgullo y patriotismo.

Es una realidad que las marcas alemanas son conocidas porque tienen una alta calidad: Bosch, Siemens, Mercedes Benz, BMW, Porsche, Volkswagen, Osram, Playmobil, entre otras, tienen en la etiqueta la garantía de buena manufactura. Y lo mismo ocurre con su propio refresco de cola, que se llama Fritz Cola Hamburg, los cereales, las cervezas y los servicios.

Hace poco me comentaba un connotado académico que en cierta reunión en Puebla, jóvenes talentos yucatecos se quejaban de que Alemania estaba rechazando las toneladas de miel mexicanas porque llevaban polen de productos transgénicos. Consulté a Eliseo Texon Juárez, experto apicultor, y me confirmó que en efecto, los peninsulares habían cometido el error de alimentar a sus abejas con soya transgénica, lo que ahora los está devastando. Por fortuna, los veracruzanos hacen lo propio con levadura de cerveza y azúcar.

Pero véase hasta donde llega la preocupación y los controles de un gobierno atento a la salud de su pueblo, no dispuesto a ceder ante el embate del comercio mundial y reactivo ante los atropellos a derechos humanos como esa prohibición de enamorarse, o dispuesto a atajar el fomento de antivalores, como la delación interna a los compañeros de trabajo.

Igualito que en México ¿verdad?

Temas misceláneos

*** Los integrantes del Sindicato de Trabajadores de la Universidad Eurohispanoamericana están en espera de la toma de nota de la Junta de Conciliación, que debió realizarse desde hace un par de semanas. Están contentos por su logro luego de más de dos años de lucha para constituirse como organización sindical.

*** Sigue la represión a los activistas de partidos políticos distintos al PRI. Ocho jóvenes que colocaban propaganda del PRD en la colonia Margarita Maza de Juárez fueron levantados por varias patrullas y golpeados, sin causa de riña, conflicto o ebriedad. Luego de tundirlos, los liberaron. Se entrevistaron con el director de Seguridad Pública, quien les ofreció garantías, pero ayer o anteayer ya estaba presentándose otro caso con uno más.  ¿O sea que? …. no son sólo los periodistas.

*** Tienen problemas en la Secretaría de Salud desde hace varias semanas, en que las tormentas eléctricas quemaron unas unidades eléctricas, lo que ha dejado fuera de combate una media docena de servidores que contienen la información de todo el Estado que maneja esa dependencia.

columnaprospectiva@gmail.com

redaccion

Paro general en Grecia por el cierre de la TV pública

Previous article

La reforma migratoria avanza en el Senado

Next article

You may also like

Comments

Leave a reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

More in Columnistas