ColumnistasÁngel Rafael Martínez Alarcón.

Los Tratados de Córdoba, según Antonio López de Santa Anna

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Ángel Rafael MARTINEZ ALARCÓN
En al año de 1821, fue muy importante para la revolución de independencia del virreinato de la Nueva España, para poner fin a los once años de la lucha fratricida entre padres e hijos, o más bien entre españoles y criollos. Las principales fechas: el abrazo de Acatempam del 10 de febrero, entre Vicente Guerrero y Agustín de Iturbide; posteriormente se firma el Plan de Iguala con fecha del 24 de febrero; posteriormente se firman los tratados de Córdoba del 24 de agosto, y finalmente se firma el acta de independencia, 27 de septiembre, justamente en el cumpleaños de . Agustín de Iturbide, se día cumplía 38 años de vida.
Cabe destacar que la traición fuel la única de la constantes durante los once largos años que duro el conflicto. Primero fue una traición al interior del grupo de los conspiradores la que dio origen al movimiento, adelantándose por espacio de 15 días antes. Finalmente el conflicto llego a su fin, gracias a otra traición por parte de militares novohispanos del ejército realista. Así el destacado militar Agustín de Iturbide, quien diseño toda una estrategia para abandonar el bando realista para pactar el fin de la guerra, con los insurgentes, eran ya una minoría militar desorganizada, sin ninguna figura representativa de dicho bando; en las montañas del hoy estado de Guerrero, Vigente Guerrero y por el centro de la intendencia de Veracruz, Guadalupe Victoria, eran los únicos líderes de lucha que continuaba en favor de la independencia. En la metrópolis; la Corona del Reino había regresado a su titular Fernando VII.
El 21 de febrero de hace 194 años, se firma el Plan de Iguala, diseñado por el genio militar de Agustín de Iturbide y avalado por Vicente Guerreo. Eran los momentos políticos y jurídicos encaminados para alcanzar la independencia.
Fernando VII, envía a mediados de 1821, a un representante de la Corona a la Nueva España, gobernada por espacio de tres siglo desde 1521; el nuevo enviado ya no llega con el título de Virrey de la España y demás atribuciones propias del cargo. Juan José Rafael Teodomiro O’Donojú (1762 – 1821)
El 3 de agosto de 1821, arriba a la puerto de Veracruz, con el nombramiento deJefe Político Superior y Capitán General de Nueva España; una vez que prestó juramento al cargo en la ciudad de Veracruz, inmediatamente establecieron los contactos así como las condiciones para pactar con el grupo insurgente encabezado por Agustín de Iturbide y Antonio de Padua María Severino López de Santa Anna, y Pérez Lebrón; se fijó la Villa de Córdoba de la intendencia de Veracruz, la fecha del 24 de agosto.
El joven Antonio López de Santa Anna, tuvo un importante rol en el desarrollo de la firma de los tratados de Córdoba. Antiguo militar realista, en 1821, se pasó al mando insurgentes, como lo hicieron un bueno número de militares criollos, para finiquitar once años de una larga guerra.
Antonio López de Santa Anna, se convirtió en el político militar de los primeros 25 años del México Independiente, militar vencedor de fuerzas extranjeras, gobernador de Veracruz y su libertador, once veces presidente de la República entre los años de 1833 a 1855, sumando todos los once periodos presidenciales nos dan un total de seis años. La historiografía oficial ha satanizado a: Agustín de Iturbide y Antonio López de Santa Anna, Porfirio Díaz, los malos y villanos del siglo XIX mexicano. López de Santa Anna, escribió en sus memorias: El Virrey pretendía un tratado basado en las condiciones contenidas en el Plan de Iguala, para así facilitar entre los beligerantes la buena inteligencia. La proposición me agradó, juzgándola adecuada a las circunstancias, mas me abstuve de serios compromisos de esa clase sin conocimiento del primer jefe. Me reduje, pues, a inculcar al Virrey la necesidad de entenderse con el señor Iturbide, primer jefe del Ejército Trigarante, a fin de obtenerse un buen resultado. Mis observaciones parecieron al Virrey fundadas y convino en ellas. Yo me encargué de comunicarlo todo al señor Iturbide. Consecuente con lo ofrecido, escribí extensamente al primer jefe manifestándole la buena acogida que mis ideas habían tenido en el ánimo del señor O’Donojú y la importancia de su aproximación a Veracruz rápidamente. En su solicitud destiné al capitán don José Mariño, ayudante de mi confianza, quien puso mi comunicación en sus manos, en la hacienda del Colorado, a tres leguas de Querétaro. El primer jefe, sorprendido agradablemente con mis noticias, encomió mis servicios hasta la lisonja y dispuso en consecuencia marchar luego a la villa de Córdoba. En su contestación me recomendó las mayores atenciones al señor O’Donojú y que lo acompañara a Córdoba, donde habían de verse. El general O’Donojú mostróse dispuesto a trasladarse a Córdoba. Para inspirarle confianza, le aseguré que yo quedaba responsable de la seguridad y consideraciones que su persona merecía. Su respuesta única fue: estoy resuelto, nada temo escoltado por el valiente que asaltó esas murallas, señalándolas. Los señores Iturbide y O’Donojú llegaron a Córdoba en un mismo día. Concurrí a sus conferencias llamado por ellos y tomé una parte muy activa en el feliz resultado que tuvieron. El 24 de agosto del mismo año firmaron el célebre Tratado de Córdoba, que terminó la guerra e hizo concebir lisonjeras esperanzas. Cfr: López de Santa Anna, Antonio. 1905 Mi historia militar y política:. 1810-1874. Memorias inéditas. Vda de Bouret. México. 287 pp.
En el Archivo Histórico Municipal de Xalapa “Rubén Pabello Acosta”, se encuentran una par de cartas informado sobre la reunión del 24 de agosto de 1821. El documento encontrado dice a la letra: 30 de agosto 1824. Acompaño a V. S. el impreso de los tratados celebrados en la Villa de Córdova entre los señores teniente general de los ejércitos de España, Don Juan O` Donojú y D. Agustín de Iturbide, primer jefe del ejército imperial mejicano de las tres garantías: esperando que si lo tiene a bien se sirva disponerse celebralas demostraciones de jubilo correspondientes a tan consecuencias resoluciones. Dios . Cfr: AHMX. 1821. Vol 32 f386. El ejemplar señalado no se encuentra en dicho volumen.
Los tratados firmados en la Villa de Córdoba, constan de 17 apartados muy específicos para la declaración de independencia así como el sistema de gobierno para la nueva nación, llamándose Imperio Mexicano, así como la invitación al rey Fernando VII o sucesores en línea directa para gobernar la imperio Mexicano. Dando puntual cumplimiento a los signado el Plan de Iguala.

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