Internacional

Muere el número dos de Al Qaeda

0

WASHINGTON. DC.- Un ataque con un avión no tripulado en el norte de Pakistán, que llevó la inconfundible firma de las fuerzas militares de Estados Unidos, terminó con la vida del libio Abu Yahya al-Libi, número dos de Al Qaeda, el grupo islámico señalado por Washington como responsable de los atentados del 11 de septiembre de 2001.

Durante su habitual conferencia de prensa, el vocero de la Casa Blanca, Jay Carney, dijo ayer que los servicios de inteligencia norteamericanos estaban en condiciones de corroborar la noticia de la muerte de Al-Libi, pero se negó a admitir la autoría de la incursión y a comentar sobre “las circunstancias y ubicación” del hecho , que marca un nuevo punto de tensión entre los gobiernos de Estados Unidos y Pakistán. Ambos países ya se enfrentaron el año pasado tras el ataque de EE.UU. en territorio paquistaní en el que fue abatido el líder de la red terrorista Al Qaeda, Osama Bin Laden.

El vocero presidencial calificó a Al-Libi como “el manager general, el líder operativo” de Al Qaeda, y medios norteamericanos lo describieron como “una verdadera estrella” al interior del grupo islámico, cuyos videos doctrinarios circulan viralmente por Internet.

El Departamento de Estado ofrecía un millón de dólares por cualquier pista que llevara a ubicar a Al Libi, quien había escapado en 2005 de la cárcel custodiada por EE.UU. en Bagram, Afganistán, donde estaba tras ser capturado en 2002, recordó el diario The New York Times .

Teniendo en cuenta que las fuerzas de Washington en el vecino Afganistán son las únicas en la región capaces de llevar a cabo un ataque de estas características, las autoridades paquistaníes convocaron ayer al vice-embajador de EE.UU. en Islamabad, Richard Hoagland, para protestar oficialmente.

Los ataques con los aviones no tripulados –drones– “son ilegales, van en contra de las reglas internacionales y una violación de la soberanía paquistaní”, le advirtieron al diplomático estadounidense.

Pakistán, un aliado voluble pero clave en la campaña de la Casa Blanca contra Al Qaeda y los talibanes, ya viene de soportar el ataque comando del 2 de mayo del año pasado en Abbotabbad, al noreste de Islamabad, que resultó en la muerte de Bin Laden, y otra incursión de un avión no tripulado de la OTAN que, en noviembre último, mató “por error” a 24 soldados paquistaníes. Desde entonces, como represalia, Pakistán mantiene cerrados caminos de reaprovisionamiento para las fuerzas de la Alianza Atlántica en Afganistán.

Pero, para la Casa Blanca, todos estos inconvenientes parecen estar justificados. “Terminar con Al Qaeda en la zona de Pakistán y Afganistán, y en el resto del mundo, es nuestra máxima prioridad”, afirmó Carney. El presidente Barack Obama, continuó Carney, “está firmemente comprometido” con su meta de terminar con Al Qaeda. Fuentes del gobierno citadas por el Times indicaron que, en efecto, el mandatario participa regularmente de reuniones en las cuales se discute cuáles jefes de Al Qaeda deben entrar a la nómina de objetivos, la “kill list” de los aviones no tripulados Esas mismas fuentes revelaron al diario neoyorquino que el ataque contra Al-Libi –el segundo de Ayman al-Zawahiri, quien asumió el liderazgo de la red tras la muerte de Bin Laden– ocurrió el lunes en una pequeña aldea en las afueras de Mir Ali, “un importante centro de la militancia islámica paquistaní e internacional en la provincia de Waziristán del Norte”. Residentes del lugar señalaron que el ataque dejó unos 15 muertos, supuestamente milicianos.

Según Carney, con la caída de Al-Libi, Estados Unidos “está más cerca que nunca de la derrota última de Al Qaeda”, la razón que llevó al país a invadir Afganistán pocos meses después de los atentados contra el Pentágono y las Torres Gemelas de Nueva York. La muerte de Al-Libi, añadió, “es parte de la degradación de Al Qaeda en los últimos dos años, una degradación tan grande que no existe un claro sucesor” para el líder operativo, remarcó el vocero.

Obama se reunió a fines del mes pasado, durante la cumbre de la OTAN en Chicago, con su colega paquistaní, Asi Ali Zardari, precisamente para tratar de calmar las aguas entre ambos países y lograr la reapertura de los caminos para el reaprovisionamiento en Afganistán. Pero los intentos parecen no haber dado frutos hasta ahora.

Al menos tres ataques con drones se registraron en los últimos días, poniendo a prueba la paciencia de Islamabad. Un funcionario paquistaní que habló con The New York Times a cambio de mantener el anonimato dijo que, “desde la práctica, los ataques con aviones no tripulados son un gran éxito, pero a nivel estratégico son una gran pérdida porque crean más polarización, más enemigos, y son una agresión contra nuestra soberanía”.

FUENTE: El Clarín

redaccion

Guerra sucia entre el PAN y AMLO

Previous article

Próximamente Copa Mundial de boxeo profesional

Next article

You may also like

Comments

Leave a reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.